martes, 13 de noviembre de 2007

DÓNDE?

busque bajo la costra de los anhelos,
bajo la alfombra de los recuerdos
y no encontre nada que me ayudara a explicarme...
¿Como explicarias un sentimiento?
se puede DESCRIBIR como si fuera un dolor
... ¿como si fuera un sufrimento?
y es que; ¿como llegas y dices...?
-Doctor, me duele el corazón,
el pecho, o el alma...
yo no encuentro la manera
no tengo instantes que repartir en el día
para no pensar en ti... o en nada.
Ni como quitarme
la sensación de tu mano en mi mano;
yo no se y tu no lo sabes.
¿Que es muy pronto?
¿Que es muy tarde?
le faltan horas al día para pensar en ti.
Le falta luz al cielo para dejar de verte
"La mucha luz, es como la mucha sombra;
no te deja ver"

EL CRIMEN PERFECTO

sería un suicidio con apariencias de crimen.
(meterme un balazo por la espalda
un día de éstos.)
J. Sabines

¡QUE RISUEÑO CONTACTO

el de tus ojos!
¡ligeros como palomas asustadas ala orilla del agua!
¡Qué rapido contacto el de tus ojos
con mi mirada!

¿Quién eres tú? ¡Que importa!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mi o de ti, de nada,...
de las tentaciones que persiguen
a la mujer casada.
J. Sabines

CARRETÓN DE LA BASURA:

llévame temprano,
no muy tarde, no nunca.
J. Sabines

LLEGARA

Llegara, en cualquier momento
y se posara sobre la mano de la muerte
y esperara la hora de la resurección de su alma;
cuando los tiempos presentes,
se hayan vuelto leyenda, y la leyenda
sea un mito...
y el mito sea un sueño
del que no habremos de despertar

HACE YA TIEMPO

Hace ya tiempo he caminado solo
meditando las calles y las cosas,
el vaivén de la lluvia y las tinieblas.
Hace ya tiempo, deshojé los nardos.
Hace ya tiempo, carrusel del viento.
Hace ya tiempo que olvídé las formas
y el dulce encanto de sentirse amado.
Hace ya tiempo,pregonero aldeano,
que este deseo se me quedó en las manos.
Hace ya tiempo... hace ya tiempo...

TE QUIERO PORQUE TIENES LAS PARTES DE LA MUJER EN EL LUGAR PRECISO

y estás completa, no te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra
colocada en tu alma,
dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,
leche de luna en las oscuras hojas.
Quizás me vez,
tal vez, acaso un día,
en una lámpara apagada,
en un rincón del cuarto donde duermes,
soy una mancha, un punto en la pared, alguna raya
que tus ojos, sin ti, se quedan viendo.
Quizás me reconoces.
Como una hora antigua
cuando a solas preguntas, te interrogas
con el cuerpo cerrado y sin respuesta.
Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste,
pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.
¿En qué lugar; en dónde, a qué deshora
me dirás que te amo? esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.
recoge mi cabeza, guarda el brazo
con que amé tu cintura. No me dejes
en medio de tu sangre en esa toalla.
J. Sabines